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Las brujas de Salem

Entre febrero de 1692 y mayo de 1693, tuvieron lugar una serie de audiencias y ejecuciones en la colonia de Massachusetts (actual Estados Unidos) impulsadas por el fanatismo religioso y la histeria colectiva.

La caza de brujas de Salem. Fuente: https://historia.nationalgeographic.com.es/a/caza-brujas-salem_15407

Una historia de brujería

(Historia ficticia basada en los juicios de Salem)

¡Es una bruja! ¡Acaben con ella!-gritaba encolerizado Tom desde el estrado del público mientras miraba a los ojos a Sarah. Aquel infame espectáculo resultaba de lo más grotesco.

Era hora de vengarse de aquella mujer. Si sus conocidos descubrían su lasciva vida amorosa, podía considerarse hombre muerto. Por eso, era mejor acusar a esa inocente de brujería. No quedaba otra. Así, él quedaría a salvo. ¿Verdad?

Tom era uno de los personajes más ilustres de todo Salem. Sin lugar a dudas. No podía permitirse perder ni un solo ápice de su intachable reputación. Eso nunca. Aunque eso le obligase a deshacerse de ciertos elementos «incómodos».

Él mismo como pudo contemplar como las violentas llamas consumían poco a poco el cuerpo de la supuesta seguidora de Satanás. Ahora aquella hechicera volvería a arder en el infierno una y otra vez hasta el Día del Juicio Final. Sí, eso es. En cambio, él iría al Cielo.

Pero antes de morir, Sarah lanzó una última mirada desafiante a Tom. Sí, una mirada que helaba la sangre hasta al hombre más valiente. Por descontado, Tom siempre había sido un patético cobarde. ¿Acaso aquello era una advertencia a su persona? Quién sabría.

No mucho tiempo después, a Tom le empezaron a salir unas extrañas manchas por todo el cuerpo. Aunque trató de ocultarlas por todos los medios, llegó un momento en que estas eran demasiado evidentes. Sus allegados pronto dieron la voz de alarma. Concretamente, su molesto vecino Peter.

-¡Tiene la peste! ¡Llamen a las autoridades!-sentenció el sorprendido pueblerino cuando descubrió la terrible enfermedad. ¿Por qué a él?, pensó Tom para sus adentros. ¿Y si todo era un castigo divino por sus pecados? ¿O puede que tuviese algo que ver Sarah y sus poderes sobrenaturales? ¡Maldición!

Ya en cuarentena en una casa para enfermos de peste, Tom no paraba de darle vueltas a su desgraciada suerte. Él, que nunca había hecho nada malo. O quizás no tanto. Pues la visión de aquella mujer llena de rencor la recordaría por siempre hasta su último suspiro. No es que tuviera que esperar demasiado, dadas las aciagas circunstancias. Todo se acabó.

Cuadro de Goya El conjuro, hacia 1798

Contexto

¿Qué fue lo que ocurrió exactamente en esta aislada colonia de la costa este de Norteamérica? Todo este fenómeno empezó cuando en enero de 1692 dos niñas llamadas Betty Parris (de 9 años) y Abigail Williams (de 11), hija y sobrina del párroco de la localidad de Salem, sufrieron extrañas convulsiones y alucinaciones.

Debido a la ignorancia y a los perjuicios propios de la época, un médico local llamado William Griggs determinó que este inusual suceso se debía a fuerzas sobrenaturales y a la magia negra. Para mayor desgracia de este pequeño pueblo de pescadores, la vorágine autodestructiva no había hecho más que comenzar.

Por si fuera poco, otras chicas de edades similares empezaron a comportarse de forma parecida. La primera pista se encargó de darla Ann Putnam, quien acusó a una supuesta bruja de querer decapitarla. Las sucesivas acusaciones hicieron acto de presencia. Al principio, las niñas afectadas señalaron a varias mujeres de la zona: Tituba (una esclava caribeña), Sarah Good y Sarah Osborne.

Pronto se ordenó la detención de las acusadas por parte de dos jueces, John Hathorne y Jonathan Corwin. El juicio eran sencillo, si confesaban, salvarían sus vidas, sino, las torturarían hasta que lo hicieran y si se mantenían en sus trece, serían ahorcadas. Debido a ello, Tituba pudo cambiar su pena de muerte por un año de prisión, pero su declaración incriminatoria condenó a Good y a Osborne.

Posteriormente, los habitantes de Salem aprovecharon la excepcional situación para saldar antiguos odios, cuentas pendientes y disputas económicas. Para los primeros meses de 1693, los acusados y enjuiciados llegaban a casi doscientos casos. Otra mujer acusada fue Martha Corey, la cual no gozaba de demasiada buena popularidad. Y también hubo hombres, como George Burroughs, rival del párroco Parris.

Consecuencias

Como no podía ser de otra forma, las consecuencias de este acontecimiento fueron múltiples y duraderas. En total, hubo más de 150 encarcelamientos además de 19 personas ejecutadas en la horca (14 mujeres y 5 hombres), junto con otro fallecido debido a las torturas sufridas y otras 5 durante su estancia en prisión. No obstante, cuando el proceso empezó a alcanzar a personas influyentes y a la propia esposa del gobernador, las autoridades decidieron detener el proceso. Por su propio bien. Todo había llegado demasiado lejos.

Los «juicios de Salem» pasaron a la historia como el perfecto ejemplo de cómo una población puede verse arrastrada fácilmente por el oscurantismo y la superstición. En realidad, este suceso constituyó un cóctel explosivo donde se mezclaron juegos sexuales adolescentes, malas cosechas, intereses económicos, episodios de histeria colectiva y alucinaciones provocadas por un hongo que fermentaba en el pan de centeno, el cornezuelo (esta última como posible hipótesis). Dicho hongo, posee un alcaloide, la ergotamina, que puede producir alucinaciones, convulsiones, gangrena y en algunos casos, la muerte.

Es de destacar que a finales del siglo XVIII, la caza de brujas en Europa ya había bajado de intensidad. Sin embargo, como ya hemos visto, al otro lado del Atlántico se produjo un rebrote tardío en este tipo de creencias. Se calcula que entre los siglos XV y XVIII, unas 40.000-60.000 personas, la mayoría mujeres, murieron por causas debidas a procesos de brujería. Las zonas más afectadas fueron el territorio del Sacro Imperio Romano Germánico, los cantones suizos, la isla de Gran Bretaña y Suecia. En cambio, en el sur de Europa, el impacto fue mucho menor debido en parte a la cautela mostrada por parte de los tribunales eclesiásticos de la época.

Quema de brujas. Fuente: losreplicantes.com/articulos/caza-de-brujas-donde-quemaron-mas-personas/

Trascendencia

El proceso de Salem ha tenido su eco en el cine con películas como Three sovereigns for Sarah (1985), Hocus Pocus (1993), The Crucible (1996), The Lords of Salem (2012) o Hocus Pocus 2 (2022), entre otras. Además, el propio pueblo de Salem recibe cada año a más de un millón de visitantes, especialmente durante el mes de octubre, debido a las celebraciones de Salem Haunted Happenings. Algunas de las atracciones que se pueden visitar son el Salem Witch Museum, The Witch House at Salem (la única estructura en pie relacionada con los sucesos de 1692-1693), Witch Dungeon Museum y Witch History Museum. Todo ello para recrear con el máximo detalle posible una experiencia de lo más «aterradora».

Imagen de Salem Witch Museum

Una respuesta a «Las brujas de Salem»

  1. Bastante interesante, como curiosidad la intoxicación por ergotismo aparece en la serie sobre médicos «House». Unas preguntas:

    1. ¿Ocurrió una persecución de brujas en los territorios de la llamada Mancomunidad polaco lituana? ¿Y en Moscovia?¿Qué visión tenían los ortodoxos de la brujería?
    2. ¿Qué ocurrió en el caso de los territorios del Imperio Otomano?
    3. ¿La Inquisición jugó un papel en el que no se persiguiera la brujería? Y en caso de que la respuesta fuese afirmativa, ¿cómo?
    4. ¿Ocurrieron persecuciones en las zonas católicas del Sacro Imperio?¿Y en Irlanda?

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