By

Viernes 13, un día de mala suerte

¿Qué se esconde en este día tan temido? ¿Por qué da tan mala suerte?

Viernes 13. Fuente: eliberico.com

Un día desafortunado

Kevin se hallaba frente a la barra del bar Jimmy’s a las afueras de la ciudad de Chicago. Estaba visiblemente afectado por la abundante ingesta de alcohol. Era la manera de ahogar sus penas. Todo le había salido mal hasta ese momento: su trabajo, su matrimonio, sus hijos…Todo sin excepción.

-¿Sabías que hoy es viernes 13, Kevin? Hoy hay que andarse con ojo, amigo-le dijo el camarero Matthew dispuesto a entablar una amable conversación. El reloj del centro de la sala marcaba las 22:30 con su mecánico e incesante tic-tac.

-¡Y a mí qué! ¡Para mí todos los días son iguales! ¡Qué se vayan todos al carajo!-replicó Kevin con cierto aire de sarcasmo.

Matthew volvió a sus quehaceres, ya estaba hecho al oficio. Kevin no era mal cliente, incluso a veces era simpático, aunque ese día estaba más enfurruñado de lo habitual. En fin, ya se le pasaría.

-Anda, ponme otra Matthew-soltó el beodo con un gran eructo final.

-¿Cuántas llevas ya, Kevin? ¿12, 13, 14? Hoy estás en racha ehh-tampoco le faltaba el humor al barman.

-No sabía que ahora fueras mi padre Matthew, encima de que te doy negocio jaja-añadió Kevin-Creo que está ya es la número 13, no se me daban mal las cuentas en el trabajo. Antes de que me echaran, claro.

-Pues entonces no deberías tentar más a la suerte, Kevin. Nunca se sabe lo que nos puede deparar la Providencia-terminó el camarero guiñándole un ojo a su cliente.

-Lo que yo daría para que mi suerte cambiase un poco…-murmuraba Kevin para sus adentros mientras seguía ensimismado con su cerveza. Al menos en Jimmy’s podía expresarse con total libertad sin miedo a ser juzgado. El resto de tertulianos andaban con la mirada perdida, más o menos como él. Pero no todos.

A pesar de su estado ebrio, Kevin notaba una sensación extraña dentro del bar. Era como si alguien le estuviera vigilando. Se volvió y pudo observar como un extraño con gabardina y sombrero sentado en una mesa de atrás, no le quitaba el ojo de encima. Al principio pensó que quizás dejaría de contemplarlo cuando sus miradas se cruzaran. Pero no. Ahí seguía, impasible, pétreo.

El extraño con gabardina y sombrero. Fuente: wtop.com

-¿¿Y tú qué narices miras, eh??-gritó Kevin a aquel desconocido que no paraba de mirarlo. Pero ahí seguía, fijamente, sin pestañear. No había ningún brillo o emoción en sus ojos. Aunque le costase reconocerlo, a Kevin empezaba a darle escalofríos. Quizás fuera mejor irse antes de lo previsto.

-Pues ale, me largo de aquí-sentenció el borracho dejando algo de efectivo en la barra mientras apuraba su consumición, no sin una cierta preocupación en sus pensamientos.

Salió del bar sin rumbo fijo. Ya había bebido más que suficiente. Estaba enfilando la calle abajo con dificultad, cuando escuchó unos pasos cercanos. Cada vez estaban más próximos. ¿Qué estaba ocurriendo? ¿No sería ese tipo del bar tan raro, verdad? Piensa mal y acertarás.

-¿Y ahora me vas siguiendo? ¡Vamos, ven aquí valiente, que te voy a dar tu merecido!-aulló Kevin en disposición de ataque. No tenía ganas de más tonterías. Y menos en ese día.

Pero justo cuando le iba a pegar un buen puñetazo a aquel hombre tan pesado, este se sacó una extraña baraja de su bolsillo. Empezó a entremezclarlas y se las mostró a un aturdido Kevin.

Escoja una carta-fue lo único que le dijo aquel elegante desconocido. Tenía un tono de voz de lo más misterioso. Cercano y calmado, pero a la vez intrigante. Como si ocultase algo.

-¿Qué cojones?-a Kevin todo aquello se le antojaba muy perturbador. Pero ya fuera por los efectos del alcohol o por la simple curiosidad, decidió obedecerle. Hasta puede que fuera divertido.

-¿Eres una especie de mago o qué?-preguntó algo desconcertado-Me gustan los trucos. Venga, pues esta de aquí-Kevin ya había hecho su elección.

El Joker-le dijo el desconocido enseñándole la carta que había escogido. La figura del siniestro payaso brillaba en la oscuridad a la luz de la fulgurante luna llena.

La carta del Joker. Fuente: gipsyteam.es

-¿Y ahora qué? ¿Acaso voy a desaparecer? ¿O me va a tocar la lotería? Eso me ayudaría mucho la verdad jajaja-al borracho aquella «actuación» le parecía muy graciosa. Al menos hasta ese momento.

-Puede, todo dependerá de usted-emplazó su acompañante sin ninguna expresión en el rostro. No parecía que fuera a realizar ningún truco de magia o algo por el estilo. Qué decepción, reflexionaba Kevin.

-Mira, me he cansado de ti. Sino va a pasar nada más, me voy a casa, ¿vale?-Kevin ya había tenido bastante por esa noche. Además la cabeza le daba vueltas.

-Está bien, como quiera. Le aconsejo que guarde esa carta. Quizás algún día pueda serle útil-dicho esto, el extraño cruzó la calle y se esfumó sin dejar rastro. Así, sin más. No volvería a verle.

-Pues vaya tontería-pensó Kevin mientras observaba al misterioso Joker. Aún así, en vez de tirar la carta a una papelera, le pareció oportuno quedársela, ¿por qué no, al fin y al cabo? A lo mejor resultaba que aquel hombre era un mago de verdad.

A la mañana siguiente, Kevin se disponía a acudir al bar Jimmy’s como de costumbre. Ya se había convertido en su local de confianza. Pero cuando se acercó hasta allí, vio que todo el lugar se hallaba precintado por un cordón policial. ¿Qué diantres? Se acercó a un policía cercano para averiguar que había ocurrido.

-¿Puedo preguntarle qué ha pasado aquí, si no es demasiada molestia?-interrogó Kevin al agente del orden.

-Hubo un tiroteo anoche. Poco después de las 22:30 horas. Ha habido varios muertos y heridos, en total 12 víctimas mortales. ¿Conocía este sitio, caballero?-quiso saber el agente.

-Qué va, nunca había acudido a este lugar. Solo lo conocía de paso. Qué tenga un buen día-Kevin no quiso involucrarse en todo aquello, lo último que quería era meterse en problemas. ¿Un tiroteo? Por el amor de Dios, se había salvado por los pelos. ¿Y el bueno de Matthew? Esperaba que estuviese bien después de todo.

Entonces recordó la carta que le había dado aquel desconocido en la calle, aunque sus memorias estaban algo difusas. La sacó de su bolsillo. Se quedó un rato mirándola. Algo había cambiado. Ahora el Joker estaba sonriéndole de una forma macabra y un grueso número 13 aparecía justo encima.

Un sudor frío empezó a recorrerle la frente. Que supiera, de esos pequeños detalles no se había percatado hasta entonces. ¿Quizás había bebido demasiado la noche anterior? ¿habría algo más en ese naipe? ¿a lo mejor un mensaje oculto? Al darle la vuelta, se dio cuenta de que había algo escrito en el reverso:

«Ayer te salvaste, mañana quizás. Buena suerte, Kevin»

Cultura popular

En los países anglosajones, tradicionalmente se ha asociado el viernes 13 como un día de mala suerte. Quizás el más célebre de todos sea el viernes 13 del año 1307. En ese fatídico día, bajo las órdenes del rey Felipe IV de Francia, un grupo de caballeros templarios fue juzgado y sentenciado por supuestos crímenes contra la cristiandad. El rey francés andaba algo falto de dinero y necesitaba hacerse con las riquezas de esta orden religiosa, utilizándola como chivo expiatorio. Años después, se cuenta que el último Gran Maestre, Jacques de Molay, antes de morir maldijo al rey francés y al papa Clemente V. Ambos murieron ese mismo año, lo que dio lugar a todo tipo de leyendas y conjeturas.

Las referencias al Viernes 13 y su aparejada desdicha son casi incontables. Destaca la saga cinematográfica de Jason Voorhees, «Viernes 13» (Friday the 13th en inglés). En ella, el joven Jason muere ahogado en el Campamento del Lago de Cristal a causa de la negligencia del personal. Más tarde, como consecuencia de este trágico evento, corre el rumor de que el campamento se encuentra maldito. Este lugar se convertirá en el escenario de una serie de asesinatos en masa. En la actualidad, «Viernes 13» está considerada como una de las sagas de terror más icónicas de todos los tiempos. Esperemos que al simpático de Jason u a otro ser maligno no se les ocurra hacer su aparición. Por nuestro bien.

Jason Voorhees, en la saga «Viernes 13». Fuente: underbrain.com

Bibliografía

Druon, M. (2009). Los Reyes Malditos: El Rey de Hierro. Barcelona: Ediciones B.

ElIbérico. «¿Por qué el viernes 13 se considera un día de mala suerte? Orígenes de la superstición». https://www.eliberico.com/por-que-el-viernes-13-se-considera-un-dia-de-mala-suerte-origenes-de-la-supersticion/

Foto de portada de eliberico.com

Deja un comentario

About the blog

RAW is a WordPress blog theme design inspired by the Brutalist concepts from the homonymous Architectural movement.

Get updated

Subscribe to our newsletter and receive our very latest news.

← Volver

Gracias por tu respuesta. ✨